
Nombre de la especie
Choro, cholga o mejillón.
Nombre científico
Aulacomya atra Molina, 1782.
Nombre común general
También se le conoce como choro, cholga, mejillón, mejillón estriado, ribbed mussel o cholga mussel. En el Perú se le conoce principalmente como choro, mientras que en Chile y Argentina es común el nombre cholga. Es un molusco bivalvo marino de importancia ecológica, alimentaria y pesquera.
Categoría ecológica
El choro es una especie bentónica, costera y sésil. Vive adherido al sustrato marino mediante filamentos llamados biso. No es una especie nectónica, porque no nada activamente como los peces. Su vida adulta ocurre principalmente fija sobre rocas, piedras, fondos mixtos y estructuras duras del ambiente marino.
Región geográfica
Aulacomya atra se distribuye en el Pacífico Sudeste, desde la zona de Chimbote, en Perú, hasta el Estrecho de Magallanes e Isla Juan Fernández, en Chile. En el Mar Peruano se encuentra principalmente en zonas rocosas del litoral centro y sur, con presencia importante en áreas como Ica, Arequipa, Moquegua y Tacna. Su distribución está relacionada con ambientes costeros fríos y productivos, influenciados por la Corriente de Humboldt.
Acerca de la especie
Taxonomía
Reino: Animalia
Filo: Mollusca
Clase: Bivalvia
Orden: Mytilida
Familia: Mytilidae
Género: Aulacomya
Especie: Aulacomya atra
¿Dónde vive?
El choro vive en ambientes marinos costeros, principalmente sobre fondos rocosos. También puede formar bancos naturales en sustratos mixtos como roca-fango, roca-arena, piedra-arena y piedra-arena-fango. Es una especie que se fija al fondo mediante el biso, formando agrupaciones densas donde muchos individuos viven juntos.
Se encuentra desde la zona intermareal hasta profundidades aproximadas de 25 metros, aunque existen registros hasta cerca de 40 metros. Es común en zonas expuestas al oleaje, puntas rocosas, islas, bahías y áreas con buena circulación de agua. Su cercanía a la costa permite que sea aprovechado por la pesca artesanal, especialmente mediante buceo.
Clima y temperatura
El choro prefiere aguas frías a templadas, propias del Pacífico Sudeste y de la Corriente de Humboldt. Su ambiente natural está asociado a zonas de alta productividad marina, donde el afloramiento costero favorece la presencia de fitoplancton y materia orgánica suspendida.
Su rango térmico habitual se encuentra aproximadamente entre 7 °C y 16 °C, con una temperatura preferida cercana a 12 °C. En el litoral peruano puede tolerar variaciones estacionales, pero los eventos cálidos como El Niño pueden afectar sus poblaciones, reduciendo su abundancia o modificando su distribución según la intensidad del calentamiento, la profundidad y la zona geográfica.
Características morfológicas
El choro es un molusco bivalvo, por lo tanto su cuerpo blando está protegido por dos valvas o conchas. Su concha es gruesa, alargada y de forma mitiliforme, parecida a la de otros mejillones. La superficie externa presenta líneas concéntricas de crecimiento y costillas radiales bien marcadas, característica que permite distinguirlo de otros mitílidos.
Su coloración externa es oscura, generalmente negro-purpúrea, negro-azulada o café oscuro. Esta coloración le permite mimetizarse con fondos rocosos, grietas y zonas sombreadas del litoral. La parte interna de la valva es blanca nacarada. Presenta umbos puntiagudos y una charnela con un diente en la valva izquierda.
No posee aletas, escamas ni columna vertebral, porque no es un pez. Su cuerpo está formado por el manto, las branquias, el pie reducido, los músculos aductores y otros órganos internos. Las branquias cumplen funciones de respiración y filtración del alimento. Su principal adaptación es el biso, que le permite fijarse con fuerza al sustrato y resistir el oleaje, las corrientes y el movimiento del agua.
Talla
El choro puede alcanzar aproximadamente 9 cm a 9,5 cm de longitud valvar. En bancos naturales se pueden encontrar ejemplares de diferentes tamaños, desde juveniles pequeños hasta adultos comerciales. Su talla comercial de referencia en el Perú es de 6,5 cm.
La talla mínima legal de captura en el Perú es de 65 mm de longitud valvar. Esta medida busca evitar la extracción de ejemplares juveniles y permitir que los individuos puedan reproducirse antes de ser capturados.
Ciclo biológico
El choro puede vivir varios años. Se ha registrado una longitud máxima cercana a 90 mm después de aproximadamente 11 años de vida, lo que indica que es una especie de crecimiento relativamente lento en comparación con otros bivalvos de ciclo más corto.
Presenta sexos separados, es decir, existen machos y hembras. La fecundación es externa: los adultos liberan gametos al agua y la unión entre óvulos y espermatozoides ocurre en el medio marino. La talla promedio de primera madurez sexual reportada para hembras es cercana a 38,5 mm de longitud valvar.
El desove presenta una marcada relación con la temperatura del mar. En el Perú y Chile se han reportado periodos importantes de desove entre agosto y setiembre, y también entre octubre y noviembre. En estudios recientes en Matarani, Arequipa, se observó un proceso de maduración durante otoño, un desove principal entre agosto y octubre, y una fase de recuperación en noviembre.
Su desarrollo pasa por las etapas de huevo fecundado, larva trocófora, larva velíger, larva pedivelíger, juvenil y adulto. Sí presenta metamorfosis. Primero tiene una fase larval planctónica, donde las larvas viven suspendidas en la columna de agua. Luego se fijan al sustrato, se transforman en juveniles bentónicos y finalmente alcanzan la etapa adulta adherida al fondo.
Alimentación
El choro es un organismo filtrador. Se alimenta filtrando partículas suspendidas en el agua, principalmente fitoplancton, microalgas, materia orgánica particulada y detritos finos. Su régimen alimenticio se considera planctófago y detritívoro.
No es carnívoro ni piscívoro. Su alimentación depende de la productividad del agua y de la disponibilidad de partículas en suspensión. Al filtrar el agua, contribuye al reciclaje de materia orgánica y al equilibrio ecológico de los ambientes rocosos costeros.
Depredadores
Los principales depredadores del choro son organismos capaces de desprenderlo, abrirlo, perforarlo o romper sus valvas. Entre ellos se encuentran estrellas de mar, cangrejos, jaibas, caracoles marinos perforadores, pulpos, peces bentófagos, rayas y aves marinas costeras.
Los juveniles son más vulnerables porque tienen valvas más delgadas y menor capacidad de fijación. El ser humano también es uno de sus principales consumidores, debido a su extracción artesanal para consumo directo y comercialización.
Estado de conservación y vulnerabilidad
Aulacomya atra no aparece como especie amenazada en la Lista Roja de la UICN; su estado global se considera no evaluado. Sin embargo, en el Perú es un recurso pesquero vulnerable a nivel local por la presión extractiva, la captura de ejemplares menores a la talla mínima, la reducción de bancos naturales y los cambios ambientales.
Sus principales amenazas son la sobrepesca, la extracción de juveniles, la contaminación marina, la alteración de fondos rocosos, el cambio climático, la disminución de oxígeno, las floraciones algales nocivas y los eventos cálidos como El Niño. Durante eventos de calentamiento anómalo, sus poblaciones pueden disminuir, especialmente en zonas someras.
En el Perú, el choro cuenta con medidas de manejo pesquero. La talla mínima legal de captura es de 65 mm de longitud valvar. Además, existe una veda reproductiva nacional entre setiembre y noviembre, cuyo inicio y final dependen de la recomendación técnica del IMARPE. Para el año 2026, PRODUCE autorizó la extracción del recurso choro en zonas específicas de Moquegua y Tacna bajo límites máximos de captura, control de desembarques, permisos vigentes y cumplimiento de la talla mínima.
Importancia ecológica
El choro cumple una función importante en los ecosistemas rocosos costeros. Al ser filtrador, ayuda a depurar el agua, reciclar materia orgánica y transferir energía desde el plancton hacia organismos mayores. Sus bancos naturales también forman microhábitats donde viven pequeños crustáceos, gusanos, moluscos y otros invertebrados.
También tiene importancia económica y social para la pesca artesanal peruana. Su extracción mediante buceo genera ingresos para pescadores costeros y abastece mercados locales. Por eso, su aprovechamiento debe realizarse respetando la talla mínima, las vedas, los límites de captura y las recomendaciones de manejo pesquero.



